El aluminio es un material muy aceptado en la construcción actual. Posee una gran cantidad de utilidades.
Hoy en día, el aluminio se está usando para suplantar otros metales clásicos como el hierro, en construcciones donde se halla expuesto a las inclemencias naturales y la resistencia es la correcta. La economía de obra se ha visto muy beneficiada con la incorporación de los caños tubulares de aluminio en sustitución de las vigas de hierro, el poco peso del material facilita el transporte de las estructuras para su armado posterior.
El aluminio se emplea en diversos elementos de la construcción y de detalles en aberturas. Escaleras, barras, laminados, caños, ventanas corredizas, tejidos, perfiles de tabiquerías y perfiles de industriales como divisores de stand, aberturas, chapones y moldes.
Puede utilizarse en laminas muy delgadas y es muy manipulable. El uso de este material en la edificación ha posibilitado cambiar muchos de los estilos que se hallaban principalmente vinculados a otros componentes de mayor peso.
Para optimizar su permanencia en el mercado de construcción no se vende el material en estado puro. Distintas aleaciones han motivado numerosas presentaciones del material que lo tornan muy resistente, versátil y de amplia durabilidad en la construcción integral. Las ventanas de aluminio posibilitan una importante resistencia y productividad. Por ejemplo, en las persianas la aleación con elementos blandos permite optimizar el ruido y mejorar la capacidad de luz, mantenimiento y estilo de construcción. Las puertas corredizas combinan su mecanismo con elementos que aportan buenos detalles, la capacidad de deslizarse de manera suave y la eliminación de ruidos de traslado.

